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Jueves, 20 de junio de 2013
Tribuna Digital

4/5/2012

El derecho al pataleo

Carlos Fuertes Iglesias

Leo con cierta sorpresa en Aragón Digital, revisando las noticias, que un grupo de estudiantes han acampado en la recepción del edificio de Interfacultades de nuestra Universidad de Zaragoza, con el objeto de protestar por las medidas de ajuste que se han aplicado en materia de precios públicos universitarios.

Vaya por delante que estoy en contra de la subida de la carga impositiva por cualquier vía. El precio del estudio universitario en España es una cantidad de dinero que, sin poderse comparar con lo que cuesta la formación superior en otros países, verbigracia Estados Unidos, puede ser excesiva si se incrementa en estos momentos donde estamos saturados de pagos y escasos de ingresos. Los salarios en España no son los de otros vecinos, sino mucho más modestos. Ello, junto con el recrudecimiento en la concesión de becas, hace a mi juicio un escaso favor a la política económica del Gobierno. Esta es una medida que da muy mala prensa y muy pocos beneficios comparativamente con otras que podrían adoptarse para no hacer descansar siempre el peso en los mismos. 

Ahora bien, dicho esto, y manifestada mi postura,  ¿hacer una acampada es la solución? ¿De verdad se cree que este medio legitima de mayor o mejor manera los argumentos que se puedan esgrimir?

En la Universidad de Zaragoza estamos acostumbrados a ver acampadas en Interfacultades. Se ha convertido, de hecho, en un camping oficioso, más o menos frecuente, con periodicidad anual o semestral, según vayan llegando las noticias. El motivo no es, siento decirlo, lo más relevante, sino que se ha trasformado en la respuesta ordinaria de un grupo de estudiantes a las medidas que no gustan o que son injustas a su leal entender.

Lo que sí creo cuestionables son dos elementos. En primer lugar, que la Universidad debe ser, ante todo, un lugar de libre pensamiento, y de confrontación dialéctica, de ideas y criterios. Es lógico y además, magnífico, que en Universidad se expresen y se discutan con el debido criticismo todas las medidas, las de unos y otros, y sea un foco de debate. Ahora bien, debatir tirándose al suelo con colchonetas y con guitarras al estilo “cumbayá” no me parece aportar en este momento razones para tomar a quienes se manifiestan críticos como interlocutores, sino que empobrece su razón los medios empleados. Al final, se subsumen dentro de una masa crítica informe en vez de constituirse como interlocutores de una postura adversa a las modificaciones, y que, como tal, deben ser escuchados.

Siempre critico lo mismo a los “indignados”. No hace falta tirarse en el suelo, descalzarse, ni acampar para estar indignado. Yo puedo estar hasta las narices también, y llevar traje y corbata. Estereotipar el malestar y el disgusto es convertir en pueril y primario algo mucho más serio.

También me parece cuestionable el apoyo del Rectorado. Sin querer aprovechar el paso del Pisuerga por Valladolid, como se suele decir, sorprende la anuencia y complicidad de ciertos sectores de representación estudiantil y fuera de la Universidad con determinados lobbies, con los que se entiende mejor que con otros. Ojo, que es normal hasta cierto punto. Todos tenemos nuestros amigos y nuestros menos amigos, pero en una Administración independiente como es la Universidad, creo que puede llegar a ser contraproducente que, como se suele decir en la escena, “se vea tanto el cartón” al personal.

En la huelga general, en la Facultad de Derecho, grupos sindicales aprovechando el clima de protesta lesionaron y agredieron brutalmente a muchos miembros de la comunidad educativa que ejercieron el legítimo derecho a no hacer huelga. Y ello, ante la pasividad de la policía, que fue frenada por la no autorización del Rectorado a poder entrar en la Universidad a defender a quienes eran agredidos sin agredir, puesto que ello causaba “mala imagen”, según palabras textuales de uno de los miembros del citado equipo.

Sin embargo, ¿no causa mala imagen asentamientos en edificios públicos, en lugares donde no se puede ni se está en condiciones de habitabilidad mínimas? ¿No es peor imagen el apoyo parcial y siempre patente a ciertos sectores en detrimento de otros de manera permanente haciendo uso para ello del parapeto institucional?

En este país, y lamentablemente parece que en el seno del equipo de gobierno de la Universidad se cree que el derecho de acampada es una vertiente del derecho fundamental de reunión, y eso es un error de bulto que me cuesta pensar que no ha sido advertido por los ilustres juristas que asesoran al mismo. No hay legalidad alguna en este tipo de asentamientos, insalubres por otra parte, y la complicidad de la institución no sólo tiene una lectura política clara y meridiana, sino que, además, excluye la sensibilidad de otra parte de la comunidad universitaria, que tiene que ver siempre un Rectorado de un color ajeno al suyo, y que se le hace sentir como tal por sus propios actos, por acción y por omisión, dolosa o imprudentemente, siempre se patentiza esta filiación tan clara.

Por ello, la mejor defensa de la Universidad creo que se hace desde la seriedad, desde el aseo personal y moral del compromiso con unas ideas, y no con la infantilidad del tirarse al suelo en la rabieta. Estamos todos en el mismo carro, y pasándolo mal, y no están peor precisamente los que se manifiestan por estas vías. Lo que sale gratis lo es porque otra persona lo paga. Para que unos puedan holgar en el parquet, otros debemos currar. Eso es lo que ahora toca. Eso, y reivindicar desde la palabra lo que desde el pataleo nunca se gana. Pero eso, quizá, es pedir demasiado.


* Licenciado en Derecho
13
comentarios
  • 13|Jose dijo
    De acuerdo en que siempre protestan los mismos -contra bolonia y contra las tasas (solo hay que pasarse por alli)- y algunos parece que estan en la nómina del poder.
  • 12|Miguel dijo
    Que bien escribe este tío... "Yo puedo estar hasta las narices también y llevar traje y corbata". ¿Qué c... quieres decir con eso? ¿Y si tú puedes llevar traje y corbata y estar hasta las narices eso quiere decir que yo no puedo estar en pelotas y estar hasta las narices? Explícate maño, porque me parecéis fatal toda esa banda de desarrapados que os ponéis a criticar a las fuerzas de seguridad del estado a las primeras de cambio... ¿Tu prefieres el politburó no? ¿Qué quieres que hagamos, empezar a repartir tortas a las primeras de cambio? Somos fuerzas democráticas y estamos para respetar los derechos de las personas. Si no te gusta, manifiéstate contra ello, con tu traje y corbata.
  • 11|Adela dijo
    Otra vez a vueltas con el hijo de papá. Así cualquiera es liberal. Otros estamos en misa y además repicando.
  • 10|JOSECHU dijo
    SI LOS UNIVERSITARIOS QUE TENEMOS ACTUALMENTE SOLUCIONAN LOS PROBLEMAS DE ESA MANERA MAL FUTURO TENEMOS LOS QUE PEINAMOS CANAS. Y DESDE LUEGO QUE ES UN ACTO DE INMADUREZ Y DE INFANTILISMO PROPIO DE ADOLESCENTES MAL CRIADOS Y NO DE UNIVERSITARIOS SENSATOS Y FUTUROS DIRIGENTES DEL PAIS. FELICITO AL AUTOR POR SU VISION Y CLARIDAD.
  • 9|angel dijo
    En sus protestas no dejan que haya un funcionamiento normal en la universidad y eso es quitar el derecho al resto de universitarios, si protestaran de otra manera no serían tan molestos para sus propios compañeros
  • 8|CARLOS dijo
    el problema de estas acampadas es que hay que pasar del quejarse a aportar ideas y los estudiantes no aportan ideas relevantes, simpelmente estando allí no se soluciona nada y de verdad necesitamos SALIR DE ESTO
  • 7|AZucena dijo
    sin duda hay otras maneras de protestar mejores, estoy completamente de acuerdo, pero también hay otras maneras de solucionar esta situación mejores y los dirigentes apuestan por las peores, aquí tonto tonto mierda mierda pero dentro de lo malo me quedo con las guitarras y el cumbayá que con los trajes y corbatas llenas de hipocresía
  • 6|clemen dijo
    Pues a mí meparece muy bien, están en su derecho de manifestarse, encerrarse, protestar y patalear por algo que les afecta directamente a ellos y a sus padres, que mucho de ellos son los que ponen el dinero de los estudios.
  • 5|leo dijo
    Yo estoy completamente con Fuertes, vamos que no es solución encerrarse.hay que plantear porpuestas. Pero tampoco creo que los estudiantes tengan mucho poder para plantearnada.
  • 4|maría dijo
    Pues nada si cree que puede ahcerlo mejor, póngase al frente y dirija a los estudiantes en sus movilizaciones igual se lo agradecen.
  • 3|Carol dijo
    Creo que fue acertado, y no sólo eso, sino que creo que se debería hacer más a menudo y por más cosas... además en mi opinión es importante que el Rectorado apoye este acto y que se muestre contrario también.
  • 2|Berta c. dijo
    ¡No puedo creer lo que leen mis ojos! "...la mejor defensa de la Universidad creo que se hace desde la seriedad, desde el aseo personal y moral del compromiso con unas ideas, y no con la infantilidad del tirarse al suelo en la rabieta". ¿Cree usted de verdad que esto es una rabieta? ¿Sabe lo que puede suponer que suban las tasas? Pues que hagan una Universidad elitista y que sea sólo accesible para unos pocos que tengan dinero. Vamos hombre.
  • 1|silvia dijo
    mala imagen?? señor Fuertes, me parece que usted no está realmente sufriendo los efectos de estas maravillosas medidas que va a implantando el Gobierno de Rajoy.
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Pausanías "El Periegeta"

Tocando dos disciplinas en apariencia distintas como son la escritura y el turismo, se me origina el problema de decidir sobre cuál de los dos campos aterrizar para escribir esta primera Tribuna. Así que, tras no demasiada reflexión, me obligo a llegar al desenlace salomónico de escribir sobre las dos materias a la vez: no es incompatible dedicarse al oficio de escribir y ganarse la vida con la turismología, es más, en ocasiones pueden ir muy de la mano.