aragóndigital.es
Síguenos en... Facebook Twitter Canal Youtube RSS Versión móvil widget
Miércoles, 19 de junio de 2013
Tribuna Digital

11/7/2012

El reparto del roscón

José Luis Mateos Barrionuevo

Ya los eufemismos no tienen lugar. Estamos en crisis, en recesión y, quizás, en cambio de era. Pero no siempre una crisis tiene que ser necesariamente para peor. Tim Jackson ha escrito un libro, “Prosperidad sin crecimiento”, que da muchas claves para comprender esto, y que recomiendo vivamente. Se puede vivir de otra manera. Que no falte el dinero. Pero no hace falta que sea un dios, como lo consideramos. La salud no la valoramos hasta que se pierde. Y hay otras cosas, como el afecto y la amistad de las personas. Y seguramente vamos a tener que acostumbrarnos a vivir de otra manera. Porque esto no es una crisis económica cualquiera. Pues es una crisis social, en la que todo va junto. Y tenía que llegar, porque se trata de algo cíclico. La recesión es consecuencia de la bonanza y el despilfarro anterior. Y vuelta a empezar.

Las crisis económicas pueden ser breves. Incluso de tres años o así; que ya los hemos pasado. En la concisa descripción de los ciclos que realiza el profesor Gabriel Tortella, el austriaco Schumpeter, siguiendo al francés Clément Juglar, hablaba de las crisis que se producían de diez en diez años. Y los ciclos de crisis Kutznets abarcaban unos veinte años. Y los del ruso Kondratieff todavía hablaban de 50 años,”ondas largas de la economía”. Que ya los hemos pasado con creces. La Biblia decía que a unos siete años de vacas gordas sucedían otros siete de vacas flacas, como bien explicaba el patriarca José al faraón de Egipto, lo que le valió, según el libro sagrado, ser virrey del país del Nilo. Pero es que tenemos la crisis del Imperio Romano, la crisis barroca del XVII (peste incluida), la crisis del campo que llevó a la famélica población a la Revolución Francesa. Por no hablar de la crisis provocada por otra revolución, esta vez técnica, la Revolución Industrial, y por otros avances técnicos, como la revolución del vapor, del ferrocarril, etc. Como vemos, nada nuevo bajo el sol. Como ahora mismo, cuando la situación tiene muchas semejanzas con la crisis del 29. Se daban créditos de letra pequeña escondida. Los locos años veinte llevaron a la sobreproducción de artículos de lujo, en lugar de los de primera necesidad. Algo que muchos hemos experimentado personalmente antes de la actual crisis. La oferta iba entonces dirigida a las opulentas elites, papanatas nuevos ricos que pretendían “epatar” al personal. Radios y electrodomésticos a gogó en la época que tan bien retrataba Scott Fitzgerald en “El gran Gatsby”. Charleston y canotier. Minifaldas y casinos. Estados Unidos hizo entonces lo que ahora la Alemania de Merckel, pero en plan social. Solo que la Alemania de los años treinta era pobre y deprimida económica y socio-históricamente, debido al severo tratado de Versalles. Todo eso llevó al nazismo.

Mientras tanto, nos dicen que la crisis llega a todos. No es verdad. Si es España la que tiene que hacer sacrificios, serán todos los españoles, y en relación con sus ganancias. Es decir, sacrificios progresivos. El roscón, repartido según los dineros de cada cual. Si no, como sucede actualmente, cada vez se incrementará más la brecha entre ricos y pobres. Y a los pobres, que poco a poco irán siendo mayoría, solo les quedará el consuelo de encontrar la sorpresa del roscón.


* Escritor, historiador y médico
16
comentarios
  • 16|A.C.S. dijo
    Los mayores recortes para los que menos tienen. Con esa premisa no es extraño que los ricos de diferentes naciones se entiendan, entre ellos, mejor que con sus compatriotas pobres. Decía Jacinto Benavente que "Eso de que el dinero no da la felicidad son voces que hace correr los ricos para que no los envidien demasiado los pobres".
  • 15|Julio dijo
    vaya repaso a la historia, eso demuestra la teoría de que ya poco queda por inventar y que los ciclos se repiten, es algo con lo que deberíamos haber contado antes de vivir por encima de nuestras posibilidades
  • 14|Florencio dijo
    Es la puñetera realidad la que este articulista nos cuenta. Así es y así se lo hemos contado, ahora arreen
  • 13|VERO LOPEZ dijo
    No sé si decir que este artículo me ha deprimido más la mañana... No hay noticias positivas al respecto de la economía española...
  • 12|Héctor dijo
    No creo que nosotros hayamos vivido por encima de nuestras posibilidades, al menos los ciudadanos de a pie. Lo que ha sucedido es que hemos vivido sin pensar que un día el trabajo pudiera fallar
  • 11|KIKE dijo
    Bonanza y despilfarro es lo que hemos tenido durante muchos años, no nos hemos preocupado de tener un duro en el bolsillo, a la juerga, al baile y a la siesta... nos hemos dormido en los laureles y ahora lo estamos pagando
  • 10|Rosa Ferrán dijo
    Ya lo creo que devolviendo todo eso que han robado no nos haría falta el rescate europeo, las cosas en España no tienen pinta de ser mejor que en Grecia, asi que nos pillen confesados.
  • 9|Gonzalo dijo
    que los pobres serán más pobres eso seguro, en esta crisis el que tiene trabajo no la padece tanto. que no puede ahorrar mucho, tampoco es tan grave si mantiene su puesto de trabajo. Lo peor es no tener un sueldo que entre en casa
  • 8|Marina dijo
    Es triste, sí lo es, pero vamos que esto es lo de siempre, y esta historia es muy muy vieja: los ricos más ricos y los pobres más pobres, siempre es así y siempre lo será. Porque a los que tienen la pasta, el poder al fin y al cabo, les da igual lo que le pase a la gente que no la tiene.
  • 7|Enrique Sancho dijo
    Vamos de mal en peor, la cosa no parece pintar nada bien y con el tema del rescate la verdad es que no vamos a ver repuntar la economia del país, lo que hace falta es que chorizos como los que han estado detrás de Bankia vayan a la carcel y devuelvan todo lo que se han llevado
  • 6|Ricardo O. dijo
    lamentablemente en días como hoy estamos mirando el televisor viendo cómo un señor con barbas y gafas está deciendo si seguir jodiéndonos o no cuando juró en periodo de campaña que Jamás subiría el IVA ni los impuestos. Toma eso.
  • 5|Susana Correas dijo
    El reparto es sencillo: el que tiene los billetes grandes se coge el trozo del roscón grande, y yo que tengo calderilla en los bolsillos apenas tengo para que me den una guinda manchadica de nata.
  • 4|Sergio Ara dijo
    Los pobres solo tenemos el consuelo de poder echar una primitiva y que con dos euros nos toque una millonada para olvidarnos del resto del mundo.
  • 3|FER33 dijo
    Totalmente de acuerdo con la reflexión del señor Mateos, a los que las manejas les importa un pito que haya crisis o no, o que suban el Iva, o que haya paro... siguen viviendo a cuerpo de rey
  • 2|Oscar Lozano dijo
    Claro que la crisis llega pero sobre todo los más afectados somos los curritos y los que tenemos el culo pelao ante el empresario, que se sube al carro de los expedientes de regulación y al que se le ponen todas las facilidades para echar al personal a la calle.
  • 1|josé luis santos dijo
    Las vacas gordas... qué bien le han venido a algunos. Y tanto que no es verdad que la crisis llega a todos, me sé yo de muchos, y no teniendo que irme hasta altos cargos políticos (que esos también tienen tela), que viven como reyes, mientras los mismos de siempre estamos mal, muy mal, aguantando lo que echen y sin rechistar, no vaya a ser que nos salga el tiro por la culata y por no aceptar sueldos malos o condiciones peores nos vayan a poner de patitas en la calle.
tu comentario
 

Muchas gracias por tu envío que ayuda a construir Aragón Digital entre todos. El material será revisado en breve para ser publicado cuanto antes. Para cualquier duda, comentario o sugerencia, contacta con nosotros.

Este espacio se rige por unas normas simples con objeto de permitir que cada uno exprese su opinión sin ofender a los usuarios. Por favor, téngalas en cuenta cuando contribuya con la suya.

El vídeo del día
La semana en imágenes
agenda
Últimos estrenos de cine
José Luis Galar

José Luis Galar

Pausanías "El Periegeta"

Tocando dos disciplinas en apariencia distintas como son la escritura y el turismo, se me origina el problema de decidir sobre cuál de los dos campos aterrizar para escribir esta primera Tribuna. Así que, tras no demasiada reflexión, me obligo a llegar al desenlace salomónico de escribir sobre las dos materias a la vez: no es incompatible dedicarse al oficio de escribir y ganarse la vida con la turismología, es más, en ocasiones pueden ir muy de la mano.