13/7/2012

Zaragoza.- El Gobierno de Aragón ya trabaja con el Plan Director de la Cooperación para el Desarrollo para el período 2012-2015. Un documento que tiene un gran número de novedades que hace que la estrategia en este campo sufra un cambio de rumbo. El objetivo es la búsqueda de una mayor calidad e impacto de las actuaciones que se lleven a cabo y reducir la dispersión de las actuaciones que se pongan en marcha.
Para lograr esto se buscará reforzar la presencia de la cooperación en los lugares donde pueda ser más eficaz y se potenciarán los trabajos en los sectores en los que Aragón es referencia, sin renunciar a los Objetivos del Milenio.
Las actuaciones nacidas de este plan buscarán promover las posibilidades endógenas de desarrollo, reforzando la coordinación, potenciando las sinergias entre los diferentes actores y promoviendo propuestas innovadoras. Todo ello buscando un desarrollo económico y social duradero en los países donde se actúe.
Unos trabajos que tendrán como prioridades fundamentales la lucha contra la pobreza; la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres; el medio ambiente; y la defensa de los derechos humanos.
¿Dónde?
Uno de los principales planteamientos de este plan es la concentración geográfica, aunque las áreas prioritarias no significan que las actuaciones se desarrollen en exclusiva solo en los lugares marcados por el plan.
La primera de ellas es la relacionada con Iberoamérica o Centroamérica, una de las zonas en las que ha trabajado más intensamente la cooperación aragonesa. Allí, se contemplan como países prioritarios Guatemala, Nicaragua, El Salvador Honduras y la República Dominicana. Las actuaciones, dependiendo del país, se llevarán a cabo en áreas como la sanidad, la educación, la soberanía alimentaria o la población indígena.
En América del Sur los países donde se pretende actuar son tres: Bolivia, Ecuador y Perú. Allí, se priorizará, dependiendo del país, el acceso al agua potable, la defensa de los derechos de la mujer, el apoyo a los sectores productivos o la capacitación y formación de recursos humanos.
La tercera de las áreas es el África subsahariana. Allí, se plantea la posibilidad de llevar a cabo acciones en Chad, Senegal, Etiopía, Malawi y la República Democrática del Congo. El plan contempla trabajar en los ámbitos sectoriales de agua, educación, salud y soberanía alimentaria, incluyendo la capacitación y formación de recursos humanos ligada a esos ámbitos sectoriales.
Por último, se contemplan acciones en los territorios administrados por la Autoridad Palestina y los campamentos de refugiados saharauis. Las circunstancias que afectan a estas zonas hacen que el plan los siga manteniendo como prioridad, aunque contempla la necesidad de incrementar y mejorar la coordinación de las actuaciones llevadas a cabo por los distintos actores dirigidas a la población saharaui.
¿En qué áreas?
El plan también da un nuevo rumbo sobre las actuaciones que se llevarán a cabo. Se ha decidido apostar por actuaciones relacionadas con la experiencia y las ventajas comparativas de la Comunidad. Así, se apostará por sectores como el agua, la sanidad, la soberanía alimentaria o la educación.
La amplia experiencia de la Comunidad en la gestión de sus recursos hídricos y la importancia que se le ha dado al uso eficiente del agua hace que el sector sea considerado como prioritario en todos los países hacia los que va dirigido la cooperación aragonesa.
Pero el acceso del agua también es importante para otros Objetivos del Milenio, que guardan relación con el recurso hídrico. Así, se ha halla asociada a una mejor gestión de los servicios de suministro y saneamiento la igualdad de género, la reducción de enfermedades relacionadas con el agua o el incremento de las oportunidades de empleo.
Otro de los sectores donde se trabajará intensamente será en la soberanía alimentaria. Una actuación en la que la cooperación aragonesa ya lleva trabajando desde hace años y que ha sido una de las líneas preferentes de actuación en los últimos tiempos. Se teme que los precios elevados de los alimentos continúen, haciendo que agricultores, consumidores y países pobres sean más vulnerables a la pobreza, por lo que esta área es una de las que se considera más prioritaria.
La sanidad y la educación son también una de las ventajas comparativas, según aparece contemplado en el Plan Director. En estos años la Comunidad ha puesto al servicio de los países en desarrollo las lecciones aprendidas en la gestión de esas competencias. Ha de abordarse desde una perspectiva integral, priorizándose algunas áreas especialmente sensibles y adaptarse a las diferentes realidades de los países. Así, se actuará en cuestiones como la atención primaria de salud, la salud reproductiva y materno-infantil, el fortalecimiento de los sistemas públicos y la lucha contra el Sida y enfermedades prevalentes y olvidadas. Pero no será el único ámbito de actuación sino que también se atenderá especialmente a colectivos especialmente vulnerables como la infancia.
En el caso de la educación. El plan considera que los trabajos no se pueden realizar sin el concurso de unos recursos humanos formados que posibiliten un desarrollo sostenible en el futuro, por lo que aboga por la capacitación de personas en los territorios en los ámbitos de actuación prioritarios. Considera también el documento que la ausencia de educación encierra en sí misma pobreza, por lo que la apuesta pasa por la enseñanza básica y la alfabetización de adultos, otorgando especial atención a la educación para los colectivos más vulnerables como mujeres e infancia en general.
Otro de los ámbitos de actuación es la innovación y el desarrollo. El Gobierno de Aragón considera imprescindible transferir su conocimiento y experiencia en el asesoramiento, apoyo y puesta en marcha de iniciativas en este campo para facilitar mejoras de la competitividad, algo que cree imprescindible para alcanzar un desarrollo económico sostenible.
Marco presupuestario
El plan también hace referencia al marco presupuestario. El documento incide en el actual contexto económico que está provocando la crisis, pero muestra su confianza en que según se vaya saliendo de ella haya un impacto positivo en la dotación presupuestaria de esta política. El fondo de solidaridad del Gobierno de Aragón con los países más desfavorecidos para este año asciende a casi 5,7 millones de euros.
El documento también incluye la distribución estimativa de este fondo de solidaridad durante los años de vigencia del plan. Así, un 30% irá destinado a la satisfacción de las necesidades básicas; un 50% tanto para los programas de desarrollo económico y social, como par ala formación y asistencia técnica previstas en las iniciativas y redes de comercio justo; un 10% para ayudas de emergencia y humanitaria; y un 10% para la educación y sensibilización y para la formación de cooperantes y voluntarios que colaboren en programas de desarrollo.
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