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Jueves, 20 de junio de 2013
Tribuna Digital

10/8/2012

El reto social de proteger la vida

Vicente Franco Gil

El Ministerio de Justicia, tutelado por Alberto Ruiz Gallardón, anunciaba hace unos días la grata noticia de que la malformación u otro tipo de minusvalía en el feto humano dejarán de ser causa legal para poder abortar. Con esta decisión acertada no cabe duda de que se va desmoronando, aunque tímidamente y con mucha lentitud, la perniciosa y vigente Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, la cual refleja a todas luces una animadversión manifiesta que se orienta al constitucional derecho a la vida.

Ante esta tesitura, en Aragón, se han alzado voces divergentes y vehementes de “estrellas” que ejercen la política y que a su vez abogan por la defensa del aborto apelando a la libertad de elección de la mujer frente a los embarazos, a la sazón, la de Nieves Ibeas por parte de Chunta Aragonesista (CHA), la cual declara que abortar es un derecho fundamental, aserto acompañado con eslóganes publicitarios tales como “nosotras parimos, nosotras decidimos” (¿?), aunque lo que siempre omita aquélla es a qué artículo de nuestra Carta Magna corresponde tal derecho. Y no es la primera vez que este discurso discrepante se airea en la atmósfera de la opinión pública, pues la mencionada diputada autonómica no se cansa de prodigarse como una feminista que aplaude un progresismo tan falso como artificial encaminado a fomentar derechos sui generis e imaginarios que son imputables únicamente a las mujeres en detrimento de los auténticos e indiscutibles derechos de los demás, en este caso los de los concebidos pero no nacidos.

La decisión ministerial está legítimamente amparada pon el respaldo de los copiosos votos que le otorgaron la mayoría absoluta al PP el pasado 20-N, lo cual hizo posible que se formara el actual gobierno de la nación, así como por un programa electoral en el que se contemplaba estratégicamente las líneas de acción en una hipotética gobernabilidad que, por cierto y contundentemente, llego a materializarse.

Me gustaría advertir públicamente que el ser humano está dotado de una dignidad inviolable muy lejana de cualquier antropología positivista, materialista y/o hedonista de la que a todo trance se nos quiere inocular coactiva y sagazmente. Los progresistas filantrópicos que solapadamente destilan una imposición más que autoritaria, consideran únicamente el aspecto biológico de las personas y por ello obvian el sentido de la vida, e incluso lo peor, niegan que la vida tenga algún sentido. Nunca he llegado a entender cómo los proabortista defienden liberalizar homicidios deliberados y sin embargo abominan de la pena de muerte y de cualquier tipo de tortura física. El pluralismo ético lo reivindican como la consecuencia natural del pluralismo ideológico, dogmatizando una moral de situación que en demasiadas ocasiones niega incluso la existencia de ésta, quedando a flote solamente el instinto puramente animal.

En consecuencia, y echando un vistazo a la historia, el género humano ha sido capaz de crear la música de cámara para deleite de muchos y al mismo tiempo la cámara de gas para quebranto de otros, un antagonismo tan brutal como incomprensible. Lo que ahora se critica en relación a la decisión de defender a los nasciturus con malformaciones dentro del seno materno al descalificar este supuesto legal, no es otra cosa que lo que se juzgó y condenó en los juicios de Núremberg, en aquellas matanzas ominosas que los nazis realizaron en los campos de concentración a quienes padecían alguna discapacidad o malformación congénita.

Y esa selección eugenésica de la raza es la que no se ajusta con el efectivo progreso social, pues la prolija normativa que ampara y fomenta los derechos de los discapacitados, tanto los concebidos como los ya nacidos, no puede ser fruto de la hipocresía política y legislativa a la que nos tienen acostumbrados los partidos “vanguardistas” y osadamente libertinos, unos partidos demagógicos que imaginan la experiencia de la vida no ya en su vertiente ontológica sino más bien en un plano tecnológico afín a los momentos fundamentales de la vida humana. El ser humano por más que haga, nunca conseguirá desprenderse de la realidad óntica de su naturaleza. Me parece una indecencia transgredir esta cuestión, pues la forma de ver el nacimiento y la muerte debe ser proyectada sobre el conjunto de la vida humana, sobre su misma concepción del ser y del obrar relativa a una norma moral cierta y objetiva.

La tolerancia jurídica del aborto aboca irremediablemente a la sociedad a la decadencia, a la ruina institucional y al declive humano. El respeto a los derechos fundamentales prescritos en nuestra consensuada Constitución de 1978 no puede verse resignado por un positivismo irracional e insensato de “derechos” exclusivos de quienes persiguen fines particulares, nocivos e injustos. Es significativo que en asuntos relativos al aborto no se tenga en cuenta a los padres, es decir, a los varones, como si el hecho de concebir fuera propio y exclusivo de la mujer desplazando al ostracismo a aquellos que no les permiten libremente opinar, ¡qué error! y ¡qué horror!

Por tales motivos, desearía que la Sra. Ibeas, perteneciente a la formación política de CHA, y cuantas/os opinen como ella repasen y se documenten empapándose de las sentencias del Tribunal Constitucional que van en sintonía con la vida, con una sociedad de con-vivientes y no de muertos, así como la novísima sentencia del Tribunal de Justicia Europeo de Luxemburgo a favor de la vida humana embrionaria, para que después, tras revisar su progresismo apostólico, puedan hablar de legitimidad a la hora de legislar.

Una sociedad debilitada y apagada siempre será aquella que no procure por los más indefensos, por los inocentes, pues, al parecer, el perfil ideológico de la Sra. Ibeas se ampara en la mediocridad materialista, reduccionista y cosificadora de la vida en vez de primar la dignidad de las personas, un craso error que puede llevar aparejada la decisión cívica de que su partido político, algún día, desaparezca.

El fundamentalismo discriminatorio como lo es el de CHA hunde sus raíces en el dominio y superioridad de la madre sobre el hijo, como si de un esclavo se tratase al que no se le permite opinar acerca del destino de su propia vida. Además, si personas como la mencionada diputada autonómica han llegado a la política activa, o al igual que Rodríguez Zapatero ha ostentado la presidencia del Gobierno central por dos veces consecutivas, ¿por qué privar la vida a los concebidos pero no nacidos que padezcan malformaciones si estos pueden llegar a liderar en un futuro una formación política, o regir una Administración Pública, o quizá a presidir el Gobierno nacional?

El antiquísimo juramento hipocrático datado en el siglo V a. C., el cual nos ha llegado hasta hoy fundamentado por la deontología médica, dice así: “Juro por Apolo, médico, por Esculapio, Higía y Panacea y pongo por testigos a todos los dioses y diosas (...) No accederé a pretensiones que busquen la administración de venenos, ni sugeriré a nadie cosa semejante; me abstendré de aplicar a las mujeres pesarios abortivos (...) ”, lo que demuestra que en la antigüedad, independientemente de la creencias religiosas, terreno al que nos suelen llevar los argumentarios demagógicos de personas como la Sra. Ibeas, ya se protegía la vida del feto humano y se le daba la preeminencia que se merece. Que no vengan ahora politiquillos banales a darnos clases de lo que se debe o no debe hacer,  de lo que está bien o mal, de lo que es permisible o no, pues para ello deben tener en primer lugar una conciencia recta y, después, arrogarse una adecuada formación ética y moral que la acredite. Es responsabilidad irrenunciable de los Poderes Públicos preservar la vida humana y  promocionar la maternidad, pues con ello se estructura una comprometida sociedad.


* Licenciado en Derecho
19
comentarios
  • 19|JAVIER dijo
    A D. Pelayo, le diría que nadie ve la paja en ojo propio. Llamar progre despectivamente a quien considera que las mujeres tienen derecho a decir que hacen con su vida, resulta un poco fuerte. Por otra parte, a nadie le cabe duda del enorme amor que sienten los padres por sus hijos discapacitados psíquicos o físicos, pero que tampoco se le olvide a nadie, el enorme dolor que sienten cuando piensan que será de sus hijos si ellos mueren antes.
  • 18|Asún dijo
    Sr. Franco, dudo que la Sra. Ibeas pretenda obligar a las mujeres a abortar, ni por presión ni por decreto-ley. En cambio, usted parece querer convertirse en Guardián de Úteros, obviando que los mismos corresponden a mujeres con la capacidad de discernir y decidir, sin necesidad de tutelaje.
  • 17|sebas dijo
    En su comentario.desde la palabra claro hasta verbales,es mejor que se la autoaplique.Los demás han sido bastante más correctos que usted en sus comentarios y opiniones.A lo mejor Franco comparado con usted era aprendiz.
  • 16|DON PELAYO dijo
    Se nota que el artículo del Sr, Franco ha escocido bastante y ha picado lo suyo a muchos/as. Eso es bueno, que rebulsivos como este artículo inflamen las meninges a los progres de turno. Cuando las cosas duelen y no se sabe como responder, generalmente se suele salir con incoherencias fuera de tono, fruto todas ellas del pensamiento único e intolerante de los que predican el pluralismo y la libertad (de boquilla), como muchas que se ven en estos comentarios. Claro, se nota en este aspecto la superficialidad diseminada en la sociedad y eso conlleva delirios verbales. A pesar de ello, estoy seguro de que el Sr. Franco sabrá disculpar a sus "oponentes" y además estos comentarios adversos le serviràn de acicate para escribir aún más acerca de estos y otros temas que, por desgracia, hoy en día van contracorriente.
  • 15|duende dijo
    Con todos mis respetos,pienso como Santiago que lo suyo es demagogia pura y dura;y que en temas como éste hay que demostrar que la empatía no brilla por su ausencia.Una pena,semejante radicalidad o radicalismo.A éstas horas aún estoy como el ave fénix:resurgiendo de mis cenizas.Las Sanlorenzadas se pagan.
  • 14|JAVIER dijo
    Sr. Franco: usted ha escrito "Una sociedad debilitada y apagada siempre será aquella que no procure por los más indefensos". Supongo que entonces estamos en ello, puesto que se recortan subvenciones y ayudas para las organizaciones de este ámbito. A Dios rogando y con el mazo dando, como siempre...
  • 13|Victor dijo
    A Tyrion Lannister le agradaría este artículo.
  • 12|AC dijo
    Sr. mio, cuando sus deseos sean órdenes, el negocio estará servido: a este lado de la frontera ya se prodigan las casas de putas, y si se aprueba la ley Gallardón, se multiplicarán las clínicas abortivas al otro. Dígame, ¿por qué tanto empeño en que nos ganemos el cielo contra nuestra voluntad, si no hay mayor infierno que un paraíso del que no se puede salir?
  • 11|elena dijo
    !Que arrogancia¡ es como si por "decreto ley" les obligaran a los hombres a fornicar dos veces al año, quisieran o no.
  • 10|Juan Ignacio Domínguez Gil dijo
    Sr. Franco: Muy loable su labor en la ONG en la que trabaja con los sordo-ciegos. Supongo que lo hará para ganar el cielo -que, por cierto, si no hay infierno, no habrá cielo ¿o sí?-. No sé si Ud. pertenece al OPUS, esa "obra" elitista que tanto le promociona. Yo vivo a escasos metros de un colegio de esta organización sectaria y no he visto alumno alguno con malformaciones o discapacidad que forme parte de los discentes -hablo en masculino por que el colegio de niñas está a dos Km y tampoco es visible alumna alguna con problemas; el alumnado con discapacidad o inmigrante viene todo a la pública-. Sr. Franco, los "talibanes" no son aceptados en este país, aunque cada vez está más dominado por los de su clase.
  • 9|fer dijo
    Muy de acuerdo con Rebeca!!!!
  • 8|blanca dijo
    Y tanto que es demagogia.
  • 7|LPM dijo
    No si ya se nota que hay mucha gente que habla porque le gusta oír el sonido de su voz y escribe porque le encanta crear polémica.
  • 6|lidia dijo
    Radical y además irrespetuoso... "¿por qué privar la vida a los concebidos pero no nacidos que padezcan malformaciones si estos pueden llegar a liderar en un futuro una formación política, o regir una Administración Pública, o quizá a presidir el Gobierno nacional?" ¿CÓMO PUEDE USTED DECIR ESTO?
  • 5|javier dijo
    MANDA NARICES.
  • 4|Ginés dijo
    Enhorabuena Vicente por el artículo, Sabias palabras, como siempre
  • 3|Rebeca dijo
    y qué pasa con aquellos millones de espermatozoides que no consiguen alcanzar el óvulo? quién defiende su dignidad y su derecho a llegar a la vida?
  • 2|Santiago dijo
    demagogia pura y dura...
  • 1|carlos dijo
    Magnifico artículo. Se que le caeran criticas por doquier, pero me parece valiente y con argumentos sólidos.
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Pausanías "El Periegeta"

Tocando dos disciplinas en apariencia distintas como son la escritura y el turismo, se me origina el problema de decidir sobre cuál de los dos campos aterrizar para escribir esta primera Tribuna. Así que, tras no demasiada reflexión, me obligo a llegar al desenlace salomónico de escribir sobre las dos materias a la vez: no es incompatible dedicarse al oficio de escribir y ganarse la vida con la turismología, es más, en ocasiones pueden ir muy de la mano.